5.10.26

Geometría brutalista en el trópico: La vigencia moderna del Edificio Circular de la Facultad de Ciencias de Mahidol

El sudeste asiático guarda secretos arquitectónicos que desafían las lecturas eurocéntricas del movimiento moderno. Entre ellos, el Edificio Circular de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mahidol, concebido por el arquitecto tailandés Amorn Srivong en 1968, emerge como un manifiesto tridimensional de rigor formal y adaptación climática. Lejos de constituir un ejercicio de estilo puramente gratuito, esta obra encapsula el espíritu de una época en la que Tailandia apostaba por la modernización educativa a través de una arquitectura monumental y audaz.

La elocuencia del círculo en el hormigón visto

Analizar este hito proyectual exige comprender el diálogo que establece con su entorno. Enmarcado dentro de las corrientes del brutalismo tropical, Srivong optó por desmarcarse de la ortogonalidad imperante en los campus universitarios de la época. El volumen principal se organiza en una planta circular que no responde a un capricho estético, sino a una estrategia bioclimática y distributiva muy precisa. La forma redonda optimiza la superficie de fachada expuesta al sol, mientras genera un patio central o vacío articulador que favorece la circulación constante de las brisas tropicales, un factor vital en el denso y húmedo clima de Bangkok.

Las fachadas exponen la sinceridad constructiva del hormigón armado en bruto (béton brut), característico del brutalismo. Los elementos de protección solar (brise-soleil) integrados en la retícula volumétrica actúan como una piel ajena a la monotonía, generando un juego dinámico de luces y sombras profundas a lo largo del día. Este ritmo constante modera la ganancia térmica interior y confiere al edificio una textura escultórica que cambia constantemente según la posición cenital del sol.

Innovación tipológica y memoria institucional

Desde la perspectiva de la teoría arquitectónica, el diseño de Srivong resolvió con solvencia el programa complejo de una facultad de ciencias experimentales. La distribución concéntrica facilitó la conexión radial entre laboratorios, aulas teóricas y áreas administrativas, acortando distancias y fomentando el encuentro casual entre investigadores y estudiantes. Las escaleras y núcleos de circulación vertical se disponen estratégicamente para estructurar el flujo de personas sin sacrificar la claridad espacial del conjunto.

Esta obra forma parte del valioso patrimonio moderno que Tailandia ha comenzado a poner en valor en las últimas décadas, reconociendo que la modernidad no fue un fenómeno exclusivo de Occidente, sino un lenguaje global reinterpretado con maestría por creadores locales en el Sur Global. Profundizar en la historia institucional y académica de este enclave es posible consultando los registros oficiales en el portal Mahidol University, donde se documenta la evolución histórica y el compromiso contemporáneo con la conservación de su legado físico.

Un legado que exige ser recorrido

Obras como el Edificio Circular de la Facultad de Ciencias demuestran que la arquitectura moderna posee una dimensión poética perdurable cuando se diseña pensando en el clima, el usuario y el lugar. Las texturas del hormigón envejecido por el tiempo y la audacia de su geometría continúan inspirando a nuevas generaciones de arquitectos y visitantes que buscan comprender cómo la materia y la forma pueden trascender las décadas.

Si alguna vez te encuentras recorriendo la vibrante capital tailandesa, aparta unas horas del circuito convencional y acércate a descubrir este icono del movimiento moderno asiático. Visitarlo en persona —observar cómo la luz tropical resbala por sus volúmenes curvos y experimentar la penumbra fresca de sus patios interiores— es la única manera de calibrar la verdadera magnitud espacial que ninguna fotografía logra transmitir por completo.

No hay comentarios.: