Silenciosas, monumentales y cargadas de una fuerza indómita, las esculturas de Dolores Mora —la pionera que desafió los cánones de su época— encontraron al fin un abrigo a la altura de su historia. Enclavado en las alturas de Altos de La Viña, en San Salvador de Jujuy, el Centro Cultural Lola Mora se alza no solo como un museo, sino como un ejercicio magistral de arquitectura del paisaje.
Lo fascinante de este proyecto, más allá de su vocación expositiva, radica en su autoría: constituye la última obra concebida por el tucumano César Pelli antes de su fallecimiento, convirtiendo al edificio en un testamento conceptual donde la disciplina arquitectónica dialoga de tú a tú con la geografía handina.
Arquitectura integrada al paisaje de las Yungas
Comprender esta intervención exige abandonar la idea del contenedor neutral. Pelli, célebre mundialmente por rascacielos que redefinieron skylines metropolitanos, entendió que este encargo regional requería una aproximación radicalmente distinta. Aquí la volumetría no compite con el entorno; se pliega a él. El edificio adopta una morfología horizontal y escalonada que parece emerger de la propia topografía de las yungas jujeñas. Las terrazas accesibles y los paramentos translúcidos funcionan como dispositivos mediadores, tamizando la luz intensa del norte argentino y convirtiendo el paisaje de la Quebrada en un material de construcción más, un elemento dinámico que muta con las horas del día.
Materialidad y recorrido museográfico
Desde una perspectiva tectónica, la materialidad del centro equilibra la pesadez de las piezas escultóricas de mármol y bronce con la ligereza de los planos acristalados y las estructuras metálicas sutiles. Pelli logró una transición fluida entre el espacio público exterior y las galerías interiores. El recorrido museográfico se plantea como una secuencia espacial donde el visitante experimenta una compresión y descompresión constante de las vistas: las aperturas cenitales y los grandes ventanales encuadran los cerros circundantes, recordándonos que el arte de Lola Mora —tan incomprendido en vida por su monumentalidad— comparte con este paisaje una misma escala de audacia y libertad.
Planifica tu visita al Centro Cultural Lola Mora
Esta comunión entre continente y contenido consolida un hito para la región. Para quienes deseen adentrarse en la programación actual, conocer los horarios de visita o profundizar en los detalles de su propuesta museográfica, es posible consultar toda la información directamente en la web oficial de turismo y cultura de Jujuy.
Pasear hoy por las pasarelas de este centro cultural es, en el fondo, testificar cómo la buena arquitectura trasciende la mera resolución funcional. Es comprobar cómo el último trazo de un maestro universal dejó anclado en los Andes un recordatorio elocuente: las obras que trascienden son aquellas que logran fundar lugar, abrazando la memoria de su tierra y la de sus artistas.
Te invitamos a recorrer este cruce entre arquitectura y naturaleza, a planificar tu próxima visita a San Salvador de Jujuy o a compartir en comentarios qué sensaciones te despierta este diálogo póstumo entre César Pelli y Lola Mora.