Demoler equivale, casi siempre, a una pérdida irreparable de materia, energía e historia urbana. Frente al impulso contemporáneo de arrasar para erigir de cero, el estudio fundado por Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal ha consolidado una postura radical por su sencillez: nunca demoler, nunca sustituir, siempre añadir, transformar y reutilizar. Esta filosofía, que entiende la intervención mínima no como una limitación sino como una oportunidad para multiplicar la habitabilidad, ha recibido una nueva validación internacional con la concesión del Premio Charlotte Perriand 2027.
El galardón, otorgado por la Créateurs Design Association, reconoce a aquellas figuras que encarnan el espíritu pionero, funcionalista y profundamente humano de Charlotte Perriand. Al igual que la legendaria diseñadora francesa —quien revolucionó los interiores del siglo XX priorizando el confort modular, el acceso a la luz y el uso honesto de los materiales—, Lacaton & Vassal han trasladado esa búsqueda de dignidad espacial a la escala colectiva y urbana.
La poética de la suficiencia y el espacio libre
Desde la icónica remodelación de la Tour Bois-le-Prêtre en París hasta la intervención en los 530 alojamientos del barrio del Grand Parc en Burdeos, la trayectoria de la firma demuestra que la sostenibilidad más efectiva se logra mediante la conservación de la estructura existente. Al adosar invernaderos bioclimáticos y terrazas modulares a bloques residenciales de posguerra, el estudio amplía la superficie útil, mejora drásticamente el rendimiento térmico y reduce de forma drástica la huella de carbono asociada al proceso constructivo.
Esta aproximación técnica parte de un diagnóstico riguroso de lo existente. En lugar de aplicar una tabla rasa formal, la pareja de arquitectos explora las reservas de espacio no aprovechado. La economía de medios no implica escasez, sino la asignación inteligente de los recursos disponibles para maximizar el volumen y la luz natural. El estándar no lo dicta la sofisticación del acabado, sino la flexibilidad del espacio libre puesto a disposición del habitante.
Un hilo conductor: de Perriand al pragmatismo contemporáneo
Existe un puente conceptual directo entre el diseño de mobiliario e interiores de Charlotte Perriand y la arquitectura de intervención de Lacaton & Vassal. Perriand entendía que el espacio doméstico debía liberarse de ornamentos superfluos para ponerse al servicio del bienestar cotidiano y la democratización del habitar. De forma análoga, la arquitectura de Lacaton & Vassal prescinde de gestos escultóricos autorales para priorizar el confort bioclimático, la ventilación natural y la economía doméstica del usuario.
En ambas propuestas, la estructura y los materiales industriales simples —como el policarbonato, el acero galvanizado o el hormigón visto— se convierten en herramientas para democratizar la calidad ambiental. Para conocer más detalles sobre las actas del jurado y el marco de esta distinción, se puede consultar la cobertura oficial en la plataforma del Créateurs Design Awards.
El otorgamiento del Premio Charlotte Perriand 2027 reafirma que el futuro de la disciplina no reside en la proliferación de nuevos iconos arquitectónicos, sino en la capacidad de reparar, adaptar y dignificar lo que ya está construido.
¿Hasta qué punto deberíamos restringir por normativa la demolición de viviendas consolidadas en favor de la rehabilitación bioclimática? Te invito a dejar tu punto de vista en los comentarios y abrir el debate sobre las nuevas prioridades del proyecto contemporáneo.