Vivimos en una época obsesionada con el render pulido, la tabula rasa y la gentrificación exprés que convierte los centros urbanos en parques temáticos para turistas y fondos de inversión. Nos venden el diseño urbano como un producto esterilizado donde no cabe el azar, la pátina del tiempo ni la contradicción humana. Frente a este delirio de perfección higiénica, el Canadian Centre for Architecture (CCA) de Montreal nos propone un necesario ejercicio de resistencia intelectual con su nueva exposición: “The fortune of the city is that it has never been perfect”.
Una inmersión profunda en el pensamiento y el pulso urbanístico del arquitecto portugués Álvaro Siza que no busca rendirle una pleitesía acrítica, sino rescatar una urgencia contemporánea: entender la ciudad no como una maqueta terminada, sino como un organismo vivo que sangra, muta, resiste y evoluciona a través de sus capas.
Contra el dogma del tablero de dibujo: el método Siza
Álvaro Siza nunca ha creído en el borrón y cuenta nueva. Para el Pritzker portugués, proyectar en la ciudad existente no es un acto de imposición soberbia, sino de escucha atenta. Lo preexistente —una medianera descascarada, un trazado viario medieval, la topografía caprichosa o las cicatrices industriales— no es un obstáculo a demoler, sino el material mismo de la arquitectura.
La muestra del CCA desmonta con sutileza los mecanismos de este proceso creativo. A través de un despliegue riguroso que incluye dibujos originales a mano alzada, maquetas de estudio llenas de correcciones a lápiz, fotocollages y esos inconfundibles cuadernos de bocetos que Siza lleva siempre consigo, la exposición revela la duda como método. No hay estridencias formales ni monumentos ególatras; hay una arquitectura de la contención, profundamente atenta a la escala humana, que dialoga de igual a igual con las tensiones sociales de su tiempo.
Archivos vivos frente a la especulación voraz
Lo fascinante de esta propuesta curatorial no es solo mirar al pasado o santificar al maestro de Oporto, sino hacer dialogar sus archivos con las urgencias del presente. En un momento global donde el suelo urbano se cotiza al gramo y las ciudades se rediseñan en despachos corporativos ajenos a la realidad de la calle, la obra de Siza resuena como un manifiesto político.
Los documentos expuestos demuestran que la arquitectura verdaderamente pública nace de la negociación constante con la comunidad, del respeto por la memoria obrera y de la convicción de que una ciudad perfecta es, en realidad, un totalitarismo estático. La fortuna de que una ciudad "nunca sea perfecta" radica precisamente en su capacidad de acoger lo imprevisto, de permitir que los ciudadanos la reescriban día a día frente a las apisonadoras del capital inmobiliario.
Planifica tu visita
Si te encuentras en Montreal o planeas viajar en los próximos meses, esta es una de esas citas imperdibles que redefinen cómo miramos nuestro entorno cotidiano.
- Fechas: Del 21 de mayo de 2026 al 10 de enero de 2027.
- Horarios habituales: Miércoles, viernes y sábados de 11:00 a 18:00; jueves de 11:00 a 21:00; domingos de 11:00 a 17:00 (lunes y martes permanece cerrado).
- Ubicación y consultas: 1920, rue Baile, Montreal. Puedes revisar detalles adicionales de acceso y programación en su sitio web oficial: cca.qc.ca.
¿Hasta qué punto crees que nuestras ciudades actuales están perdiendo su capacidad de mutar orgánicamente frente a la presión de la especulación inmobiliaria? ¿Prefieres los centros urbanos hiperplanificados o valoras el caos fértil de la historia superpuesta? Te leo en los comentarios.