Con motivo del diseño de la tienda de Colchón Exprés en Madrid por el estudio JOTAJOTA+ (Jorge Gabaldón y Javier Onrubia), conversamos con la arquitecta Claudia Rivera Lario para profundizar en las decisiones espaciales, matéricas y conceptuales de este proyecto que redefine el espacio comercial.
- Subversión tipológica: El programa exigía albergar una gran densidad de colchones, un requerimiento que suele derivar en la saturación tipo almacén o feria. ¿Cómo operó la decisión proyectual para evitar el estereotipo comercial y otorgarle al espacio una lógica de paisaje doméstico?
Claudia Rivera: Queríamos evitar que la gran cantidad de colchones convirtiera el espacio en un simple expositor o almacén. Por eso trabajamos con pequeños ambientes domésticos delimitados por alfombras, cortinas y un perímetro de madera, de tal forma que el producto se entendiera dentro de un ambiente específico de uso y no como una pieza aislada.
- La economía de la celosía y los pavimentos: El diseño de los pavimentos y los elementos suspendidos actúa como un dispositivo de control del flujo de visitantes. ¿De qué manera el tránsito por el local se convierte en un recorrido de exploración individual y pausada en lugar de una circulación lineal de consumo?
Claudia Rivera: Nos interesaba que el visitante no siguiera un recorrido único o excesivamente comercial. Las alfombras delimitan ámbitos de estancia y los elementos suspendidos filtran las vistas sin cerrar completamente el espacio. De este modo, el recorrido se vuelve más libre y pausado: cada persona puede acercarse, detenerse, atravesar o descubrir los distintos ambientes en su propio orden.
- Materialidad y textura rugosa: En los paramentos se recurrió a un revoco tirolés que absorbe y difunde la luz frente a la precisión del acero, el contrachapado y los textiles. ¿Qué papel juega esta fricción táctil entre superficies bastas y elementos calibrados en la percepción espacial del usuario?
Claudia Rivera: El contraste entre materiales era importante para evitar una atmósfera demasiado homogénea. El revoco tirolés aporta una superficie rugosa y profunda, capaz de absorber y difundir la luz, mientras que el contrachapado y los textiles introducen calidez y ligereza. Esa fricción material ayuda a construir un espacio doméstico sin reproducir literalmente un dormitorio.
- El rol del vacío y la altura libre: Partiendo de un local con una generosa altura libre cercana a la escala industrial, ¿cómo se moduló verticalmente el espacio para comprimir la escala y simular la escala íntima de un dormitorio?
Claudia Rivera: La gran altura del local era una cualidad que queríamos conservar, pero necesitábamos introducir una escala más próxima al cuerpo. Por eso trabajamos con una segunda altura suspendida de carriles, cortinas y luminarias. Estos elementos comprimen perceptivamente el espacio alrededor de cada ambiente sin perder la lectura global del volumen original.
- Sistemas abiertos frente a objetos cerrados: Desde el enfoque de JOTAJOTA+ de entender la arquitectura como un sistema adaptable, ¿funciona esta tienda como una estructura prototípica replicable o la intervención responde estrictamente a los accidentes de la calle Ribera de Curtidores?
Claudia Rivera: Sí, entendemos la propuesta como un sistema claramente replicable, aún más en locales con características similares de superficie, altura y necesidad de exposición. El perímetro equipado, la definición de ambientes desde el suelo, los límites ligeros y la circulación abierta son operaciones que pueden trasladarse a otros contextos manteniendo la misma lógica.
- Jerarquías lumínicas y color: El uso de acentos cromáticos —como los destellos amarillos que guían la mirada— contrasta con la penumbra o la calidez general. ¿Cómo se concibió el proyecto lumínico para desdibujar la frontera entre la exposición de producto y la habitabilidad?
Claudia Rivera: La iluminación no busca únicamente destacar el producto, sino construir atmósferas. El amarillo funciona además como un código espacial que aparece en el acceso, las alfombras y algunos elementos suspendidos, guiando la mirada y el recorrido.
- El umbral de acceso: En un entorno comercial de calle castiza madrileña, ¿cómo opera la fachada y la transición de umbral para disuadir el bullicio exterior e introducir al visitante en una atmósfera de calma y descanso absoluto?
Claudia Rivera: El gran bocel amarillo hace visible la entrada desde la calle y anticipa que al otro lado sucede algo distinto. La escalera de chapa, dispuesta en diagonal, refuerza esa invitación a entrar, mientras que el frente abierto permite intuir desde fuera la escena interior. Más que separar radicalmente calle y tienda, el acceso construye una transición progresiva entre dos atmósferas.
- La coreografía de los elementos suspendidos: Paneles, cortinas y estructuras flotantes compartimentan el aire sin levantar muros macizos. ¿Busca esta liviandad disolver los límites estrictos de la planta comercial para propiciar una espacialidad fluida?
Claudia Rivera: Sí. Frente a espacios comerciales muy compartimentados, quisimos trabajar con límites más ligeros y graduables. Las cortinas y los carriles suspendidos permiten filtrar las vistas, generar privacidad y acotar ambientes sin levantar divisiones rígidas. Así se mantiene una lectura continua de la planta y un recorrido más intuitivo y flexible.
- La prueba del producto como experiencia arquitectónica: Comprar un colchón implica un grado de vulnerabilidad corporal inusual en el retail. ¿De qué manera la arquitectura protege esa intimidad y dignifica el acto de recostarse en un espacio público?
Claudia Rivera: Probar un colchón implica un grado de intimidad poco habitual en un espacio comercial. Por eso la arquitectura debía proteger al usuario sin aislarlo completamente. Las cortinas, los filtros verticales y la definición de cada ámbito mediante el pavimento ayudan a construir una privacidad suficiente para que la experiencia resulte natural y cómoda.
- La lección del encargo comercial: Tras resolver este proyecto para Colchón Exprés, ¿de qué manera cree que esta intervención redefine las futuras tipologías comerciales donde el producto deja de exhibirse para pasar a ser habitado?
Claudia Rivera: El proyecto nos confirma que determinados productos no necesitan únicamente un lugar donde ser expuestos, sino unas condiciones donde poder ser experimentados. En este caso, el espacio se diseña desde la acción de probar, descansar y permanecer. Nos interesa esa idea de pensar el comercio no solo desde la exhibición, sino desde la manera en que el producto puede llegar a habitarse.
¿Qué te ha parecido esta intervención comercial?
Déjanos tu opinión en los comentarios o comparte esta entrevista con otros apasionados de la arquitectura y el diseño de espacios.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario